jueves, 29 de diciembre de 2011

“Planteamientos del maestro Moisés Sáenz en torno a la escuela secundaria”, SEP (1975), en

Es bien sabido que las escuelas secundarias de México pueden ser agrupadas en dos categorías: * Tipo tradicional: en donde comprende un curso de cinco años intermedios entre la primaria y las escuelas profesionales universitarias. Se destacan dos clases: las continuadoras, hasta cierto punto de la tradición positivista, y las que procuran ya conscientemente una reforma dentro del sistema establecido. * Tipo de reforma: hacen distinción entre ciclo secundario y ciclo de preparatoria especializada. EL TIPO TRADICIONAL Y EL TIPO NUEVO Establecimientos del tipo antiguo la materia de enseñanza y no el alumno es lo más importante; el pal de estudios recibe mucha atención preferente y las reformas escolares se refieren generalmente a modificación en la cantidad o en el orden de las materias. Los profesores son, en muchas ocasiones especializados en la asignatura que se les encomienda; aunque cabe destacar que el modo de presentación de la materia es por lo regular expositivo; por medio de conferencias, preguntas y por supuesto los exámenes que son al final del año los cuales pueden llegar a ser orales y ante un jurado o simplemente escritos que es lo más usado. La teoría positivista ha obligado a las escuelas a dar prioridad a ciencias en el plan de estudios y al método experimental para estudiarlas; aunque el estudio científico es muy teórico y verbalista; hay gabinetes de física y química, pero éstos son más demostrativos por el profesor o repetición de alguna manipulación por los alumnos que para experimentación y manipulación colectiva. En cuanto a la educación física se procura a base de la gimnasia o de calisténica, aunque el movimiento moderno de varios juegos y los deportes organizados van poco a apoco invadiendo las escuelas. El casi imposible poder luchar contra la deserción escolar pues resulta que es muy grande , no solamente por el alto porcentaje de reprobación en os diferentes cursos, sino por la gran desproporción entre los alumnos que se inscriben al primer año y los que terminan a tiempo los cienco años a los que al fin y al cano no terminan. Las escuelas del tipo de reforma, son bien diferentes; pues mucha d ellas están divididas en dos ciclos, el primero son tres años y tiene por fin la adquisición de una cultura general muy superior a la que se obtiene en la primaria y accesible m, mediante muchas escuelas de esta clase , para un gran número de niños. Estas escuelas se caracterizan de igual manera porque dando ocasión para que los alumnos que lo deseen y que puedan lleguen a la universidad o logren ingresar a las escuelas vocacionales o a las normales. Las escuelas dependientes de la Secretaria de Educación Pública, se ha determinado que el ciclo secundario constituya planteles separados es decir que sean dependientes de un departamento creado especialmente para el objeto que se llama, Dirección de Enseñanza Secundaria; es importante lograr destacar que el ciclo especializado sigue dependiendo de la Universidad Nacional; además se ha establecido el punto de que el ciclo secundario debe ser independiente de la Universidad y, por otra parte, que no quede incorporado a la Dirección de la Enseñanza Primaria. El profesorado es el mejor de las escuelas primarias y de la antigua Escuela Preparatoria; cabe duda destacar que la nueva reglamentación les exige cursos especiales sobre la educación, técnica de enseñanza y sobre la materia que enseñan. No olvidemos que en el sistema antiguo se pagaba un profesor para que fuera a dar una clase, hoy se procura que dé todo su tiempo a la escuela o como un arreglo intermedio, que profese varias clases en el mismo establecimiento. Se aplicaron varias pruebas como: Beta del ejercicio americano, Otis de razonamiento aritmético y de habilidad mecánica de Stenquist; los datos de dichas pruebas sirvieron para la clasificación de alumnos, adaptaciones pedagógicas y guías educativas pero sobre todo mostraron una clara tendencia hacia la socialización. EL PLAN DE ESTUDIOS Se establecen tres grupos de materias: obligatorias, optativas y electivas. En el caso de las obligatorias; el alumno no puede dedicar un tiempo mayor de 20 a 21 horas semanarias en el primer año, de 19 en el segundo y de 11 en el tercero. En el tiempo total que en cada caso se indica y que se refiere a los tres años de estudio: 216 clase-horas de lengua castellana; 216 clases-horas de matemáticas; 324 de ciencias sociales; 216 de lengua viva extranjera; 572 de ciencias físicas y naturales, delas cueles 216 son trabajos de laboratorio; 216 clase-hora de educación física y 108 de dibujo a mano libre. Se determina también que en ningún caso podrán dedicarse más de seis horas semanarias a las materias de carácter electivo. Las materias optativas también son específicas, el alumno o la escuela debe de optar por una o por otras. Se deja un margen para las materias de elección libre, pero se señalan reglas para la elección.

“La batalla por el dominio de las conciencias: la experiencia de la

En julio de 1934, PLUTARCO ELIAS CALLES escogió el balcón central del palacio de gobierno de la capital tapatía para lanzar lo que inmediatamente paso a llamarse el grito de Guadalajara. En México los años treinta, el campo educativo se convirtió en arena de un enfrentamiento que rebasaba los límites de tal o cual postura pedagógica. El estado posrevolucionario estaba dispuesto a dar unas batallas decisivas para liberar la conciencia de la niñez y de la juventud mexicana. Para los gobernadores, librar esa contienda era una cuestión fundamental. La modificación del artículo tercero constitucional estaba en marcha. Las controversias en torno al significado del vocablo socialista auguraban futuros conflictos. El jefe Máximo pronuncio un discurso que decodificado rápidamente por los políticos en turno como un consentimiento para hacer efectiva la reforma constitucional. Todavía estaba vigente el programa vasconcelista en Jalisco cuando la reacción clerical comenzó a sabotear aquel primer esfuerzo regenerador de la educación tapatía. Las nuevas propuesta pedagógicas, el trasegar de las misiones culturales y la fundación de un sinnúmero de casas del pueblo encontraron su límite cuando la clerecía comenzó a sentirse amenazada. El movimiento clerical genero una respuesta rápida por parte de las autoridades educativas. En 1925 el gobernador jalisciense José Guadalupe Zuno, promulgo una nueva ley de educación para reforzar el laicismo vigente. La falta de garantías para el magisterio y el escaso número de alumnos que asistían a clases fueron perfilando un panorama de crisis general en el sistema educativo de la entidad. En 1927 una misión cultural visito la región sur del estado. En la ciudad Guzmán estableció un Instituto Social para Maestros, se impartieron clases de gimnasia, pequeñas industrias y agricultura. En octubre de 1928 el inspector Manuel Morfin informo que el camino para Autlán está infectado de bandidos y es una aventura arriesgada atravesarlos. Mascota dijo la situación sigue siendo difícil es imposible salir a visitar escuelas, pues a diario los caminos están frecuentado por rebeldes. La labor alfabetizadora intento extenderse en esas condiciones. El inspector Jiménez de la rosa indicaba hasta me dedique a explicar el significado de la Bandera Nacional, pues los campesinos argumentan que es un peligro esta bandera porque se hacen acreedores de venganzas por parte de los rebeldes. En la zona de los Altos la obra educativa desapareció prácticamente. Misiones culturales, maestros e inspectores vieron frustrados sus anhelos. Después de recorrer todo el distrito escolar del estado el inspector Manuel Fernández Castro presento una serie de informes que son lo suficientemente ejemplificadores del ambiente que prevalecía en los Altos. Los innumerables grupos de rebeldes no les roban, burlan a las doncellas o los asesinan. Los caminos se hallan desiertos, es peligroso viajar continuamente son cruzados por partidos de forajidos. El fanatismo religioso apareció como el principal obstáculo que debería sortearse, la oposición clerical mostraba su poderío. Los rebeldes no hacían distingos entre un maestro y un empleado del servicio postal. Los correos no se atrevían a cruzar los caminos pues si identifican al viajero como empleado federal lo asesinaban. El grito de Guadalajara activo de nuevo el conflicto. La modificación del artículo tercero constitucional significaba la puesta en práctica de una nueva política antirreligiosa más radical, no solo por el contenido socialista que pretendía otorgar al texto de la constitución sino fundamentalmente porque la reforma se fue gestando en una atmosfera impregnada de un anticlericalismo militante. En agosto de 1934 la Dirección General de Educación Primaria Normal y Especial (DGEPNE) hizo saber que no se permitiría la apertura de ningún plantel particular sin previa autorización oficial. El gobierno estatal pretendió corregir desviaciones de administraciones anteriores que habían permitido escuelas privadas sin la autorización respectiva; su clausura resultaba en extremo difícil. Desde ahora se obligaría a los particulares a solicitar autorización antes del inicio del periodo lectivo, aquellos establecimientos que no la solicitasen serian consideradas clandestinas y por tanto sujetos a las sanciones legales correspondientes. La federación de estudiantes universitarios de Jalisco manifestó su rechazo a la reforma del artículo tercero constitucional, pretexto de la defensa de la libertad de cátedra y la autonomía universitaria. La prensa tapatía acompañaba el reclamo estudiantil. Los perfiles del conflicto estaban delineados a mediados de 1934. Poco antes de que se iniciara el nuevo año escolar, todavía no se había otorgado autorización a ningún plantel privado. El gobierno de Jalisco no solo estaba dispuesto a combatir a una reacción atrincherada en las escuelas particulares si no a luchar en el interior de sus propias filas. La depuración del magisterio tapatío estaba en marcha. Se llevó a cabo una serie de jornadas de trabajo con el objetivo de discutir y orientar a maestros e inspectores escolares respecto al rumbo que seguiría la educación socialista. La campaña en favor de la nueva escuela comenzó a rendir sus frutos. GUADALUPE y MARILUZ